Rusia y EEUU dan golpe con el diésel a Europa
hace 3 horas

Cuando el viernes 9 de este mes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que luego de sostener una conversación telefónica con su homólogo de Rusia llegó a un acuerdo para que este país les venda diésel, a pesar de las medidas coercitivas unilaterales que les han impuesto, hubo conmoción en buena parte del planeta, especialmente en Europa, por las repercusiones que en el corto plazo esto representa.
En su cuenta en Truth Social, el mandatario detalló que la nación euroasiática se comprometió a suministrar pronto más de 300.000 toneladas del combustible, seguidas de otras 500.000 en noviembre y un millón "inmediatamente después", tras lo cual, Moscú les entregará otros tres millones "en un corto período".
Putin, a su vez, apuntó que "Rusia está dispuesta a cumplir con sus compromisos internacionales en materia de suministro energético. La conversación con el presidente Trump permitió avanzar en el restablecimiento de los flujos del diésel hacia el mercado global, que beneficiará la estabilidad de los precios".
Tras esa llamada, el mandatario estadounidense también anunció a través de su cuenta en Truth Social que Rusia y Ucrania habían pactado una tregua energética, comprometiéndose a no atacar las respectivas refinerías, algo que sorprendió a los dos países involucrados, aunque en mayor medida al régimen de Kiev.
Sin embargo, eso no se ha cumplido. Moscú ha denunciado en esta semana los reiterados incumplimientos por su contraparte y, de hecho, Trump terminó por estallar el miércoles recalcando que su par ucraniano, Volodímir Zelenski, "lo único que consigue es encarecer el petróleo a nivel mundial. Creo que eso es una vergüenza; hay muchos objetivos y no tienen razón para atacar estos".
Reacciones en el Congreso y los mercados
La decisión de Trump de pactar con Putin la venta de diésel hacia su país a pesar de las sanciones vigentes, lo cual conlleva algunas dificultades legales, provocó de inmediato las esperadas repercusiones políticas.
En una declaración conjunta bipartidista (del propio partido de Trump, el Republicano y el Demócrata), integrantes del Senado remarcaron que "el Congreso prohibió explícitamente las importaciones de energía rusa en 2022 para evitar que los dólares estadounidenses financien la brutal guerra de Putin contra Ucrania".
Sin embargo, para justificar la exención temporal de sanciones el Gobierno se afinca en el pragmatismo: la necesidad de contener la inflación energética y reducir los precios de los combustibles para los camioneros, agricultores y la industria del transporte, aunque es inocultable que el paso se da con la mirada puesta en las elecciones de mitad de mandato.
Seeking Alpha, una comunidad en línea de investigación financiera especialista en análisis de acciones y fondos cotizados, comentó que "el acuerdo de diésel con Rusia carece de sentido para los mercados de materias primas, porque no moverá la aguja, pero tiene un significado profundo para la reputación de Estados Unidos".
Igor Yushkov, analista principal de la Fundación para la Seguridad Nacional Energética de Rusia, citado por el portal RT, explicó que ese país "intentará sacar el máximo partido de esta situación y solicitar aclaraciones sobre las sanciones. Lo ideal sería conseguir una flexibilización de las sanciones contra las petroleras rusas. Porque surge la pregunta de cómo venderá Rusia diésel a Estados Unidos si las cuatro mayores compañías rusas que producen ese combustible (Rosneft, Lukoil, Surgutneftegas y Gazprom Neft) figuran en la lista de personas y entidades sancionadas".
El experto remarcó sobre este tema que "ahora el muro de sanciones puede desmontarse ladrillo a ladrillo, restableciendo vínculos allí donde ambas partes salgan ganando: lanzando nuevos proyectos en el Ártico, por ejemplo".
Zelenski sigue siendo el convidado de piedra
Cuando el presidente estadounidense Donald Trump hizo el anuncio del acuerdo energético con Rusia, probablemente no hubo nadie más sorprendido y más frustrado que su homólogo ucraniano Volodímir Zelenski, quien a pesar de ser el líder de una de las naciones involucradas, como una suerte de convidado de piedra ni siquiera fue notificado.
El mandatario no tardó en rumiar esa frustración en su cuenta en la plataforma Telegram, sosteniendo que ese tipo de pactos "no traerán paz ni beneficio alguno al mundo civilizado. La paz nunca llega gracias a la debilidad". Exigió, además, mayor apoyo.
Recordó en una entrevista posterior que en el momento de concretarse el acuerdo una delegación de su país se encontraba en Florida discutiendo con representantes de EEUU la búsqueda de una solución al conflicto con Rusia. "Considero que usan a nuestro equipo como pantalla y eso no es honesto, no es de socios. Esto, en mi opinión, es una decisión débil de socios fuertes".
El miércoles, cuando el periodista británico Piers Morgan le preguntó si se sentía traicionado por el gobierno de Trump, respondió: "Sí", para luego añadir que se trataba de una "simple victoria" para Moscú y que "es una lástima que estemos perdiendo a un socio tan fuerte".
La Unión Europea, entre sorprendida y airada
Al conocerse el acuerdo de venta de diésel de Rusia a Estados Unidos tras la conversación telefónica entre sus presidentes, Vladimir Putin y Donald Trump, la reacción de la Unión Europea y, por supuesto, de los líderes de los países que la integran fue tal y como se esperaba, entre sorprendida y airada, conocidos sus vínculos casi incondicionales con el régimen de Kiev y su nada oculta hostilidad hacia Moscú.
La alta representante del bloque para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, recalcó que "suspender las sanciones al diésel ruso proporciona a Moscú más ingresos para hacer la guerra. Este no es el momento de rebajar la presión sobre Rusia y Europa no lo hará".
Añadió que "los ministros de Asuntos Exteriores de la UE tienen la intención de aprobar el mayor conjunto de sanciones dirigidas contra la maquinaria de guerra de Rusia desde el inicio del conflicto".
A su vez, el primer ministro de la República Checa, Andrej Babis, en rueda de prensa dijo entender "que (Trump) se enfrenta a unas elecciones, pero para Europa es una bofetada masiva en la cara. Veremos qué tienen que decir nuestros colegas europeos al respecto (…) Si Europa no termina de darse cuenta de que necesita hacer algo, esto no terminará bien". En ese mismo tono se expresaron otros líderes de la región.
Si quieres conocer otras noticias parecidas a: Rusia y EEUU dan golpe con el diésel a Europa puedes visitar la categoría Mundo.
Deja una respuesta



También Puedes Leer: